• Ya habían llevado a la Audiencia Nacional y el TACRC esta adjudicación
  • CÍES y CEACOP denuncian que los encargos a medios propios privan al sector privado de 10.000 millones de euros en tres años

Las organizaciones empresariales CÍES y CEACOP han interpuesto un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Supremo recurriendo la autorización del Consejo de Ministros que, con carácter constitutivo, dio carta de naturaleza al segundo encargo del Ministerio de Transportes y Movilidad para la redacción del proyecto de construcción del puente sobre el río Guadalquivir de la ronda de circunvalación SE40 a la empresa pública Ineco por 13 millones de euros.

Las patronales de la ingeniería ya frenaron un primer intento de adjudicación directa a Ineco. Este segundo encargo incorporó el diseño del puente en metodología BIM, como establece la normativa vigente. Con la reformulación del contrato, este alcanzó la cuantía de 13.120.000 euros y, al superar los 12 millones, ha requerido de una autorización del Consejo de Ministros.

Recursos anteriores

Esta decisión se suma a los recursos ya presentados a la primera encomienda del Ministerio a Ineco ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales y seguidamente ante la Audiencia Nacional.

El recurso inicial ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) -dependiente del Ministerio de Hacienda y Función Pública- estimó parcialmente la demanda de las patronales y anuló la primera adjudicación directa al medio propio. Aun así, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible decidió asignar nuevamente la redacción del puente más singular y complejo de España a Ineco, una empresa pública sin referencias en la materia a pesar de la contrastada solvencia de las ingenierías privadas especializadas y la solicitud directa de las empresas para que se licitase un procedimiento abierto en concurrencia competitiva.

Ante esta situación, ambas patronales decidieron proseguir en sus acciones de defensa del sector y llevar, hace un mes, la resolución del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales acerca del primer encargo ante la Audiencia Nacional, al entender que se vulnera la ley de régimen jurídico del sector público y la de contratos del sector público.

 

En concreto, las ingenierías esgrimen que no está justificada la mayor eficiencia y eficacia de la adjudicación directa frente a la licitación pública (Ineco no tiene experiencia en diseño de puentes y asignarle directamente este proyecto es más caro que una licitación) y consideran que se infringe el límite legal del 50% de la subcontratación, al pretender subcontratar la mayor parte de los servicios superando ampliamente este límite, sin la debida motivación de las excepciones que permitirían superarlo.

Por último, tampoco están motivadas las razones de urgencia y seguridad que, eventualmente, pudieran aconsejar emplear la técnica excepcional de la encomienda en lugar de la licitación. En este sentido, hay que recordar que la orden de estudio para resolver el paso sur de la ronda SE40 data de julio de 1995. Este recurso ha sido admitido a trámite por la Audiencia Nacional, encontrándose CÍES y CEACOP a la espera de recibir el expediente para formular demanda.

Tras haber reanudado el Ministerio el proceso del segundo encargo mediante la necesaria autorización del Consejo de Ministros, las ingenierías han dado un paso más allá al llevar este caso ante el Supremo para recurrir el acuerdo adoptado en el Consejo de Ministros.

Las patronales denuncian el abuso por parte de la administración de los encargos a los medios propios, ya que reducen sustancialmente el tamaño del mercado privado del sector de la ingeniería y la construcción. En el periodo comprendido entre 2021 y 2023, la adjudicación directa a empresas públicas se ha disparado en España superando la cuantía de 10.000 millones de euros, coincidiendo con la ejecución de los fondos europeos Next Generation, que se están canalizando en gran medida por la vía de la adjudicación directa a medios propios.

 

Un proyecto polémico

El proyecto, además, está rodeado de una notable polémica en Sevilla. La segunda circunvalación de Sevilla, SE40, se inició el 4 de mayo de 2007 con la previsión de tener en servicio sus 77 kilómetros en el año 2011 o 2012. Los plazos que se manejan ahora son de finalizarla en 2030.

Inicialmente se iba a construir un túnel bajo las aguas del río para salvar el paso de vehículos a la altura de Coria. En 2009 se licitó y adjudicó por 500 millones la obra en ese tramo. Se llegó a comprar una tuneladora de 37 millones construida expresamente para este proyecto, que llegó a iniciarse pero que se paró en 2011 por cuestiones técnicas (las filtraciones) y ‘reprogramación’ de obras por la crisis del boom inmobiliario, que provocó fuertes recortes del gasto público.

Cuando se retomó el proyecto, ya en 2020, se decidió cambiar el túnel por un puente (opción que en su día se descartó por su fuerte impacto visual). Había que comenzar de cero después de alrededor de 80 millones de euros gastados (entre ellos, los de la tuneladora, que acabó vendida como chatarra por 1,8 millones).

Ha habido además que hacer frente a cuantiosas indemnizaciones a las empresas que en su día fueron adjudicatarias de los trabajos.

Argumentos

Lo que discuten las ingenierías, también en este caso concreto, es que en esas encomiendas no cabe una subcontratación por parte del medio propio por encima de los límites legales, lo que probaría además la ineficiencia de Ineco para realizar por sí mismo el proyecto. Junto a ello, las patronales reclaman que la mayor eficiencia del medio propio para realizar el encargo frente al mercado ha de probarse caso a caso, lo que niega el Estado. Son justamente estas cuestiones las que se elevan para su conocimiento ante el Tribunal Supremo recurriendo la autorización del Consejo de Ministros por ser dicha autorización la que causa un perjuicio irreparable a derechos e intereses legítimos de los recurrentes.